Historia

Nuestro Club nació en 1971. Por lo tanto, aunque es relativamente joven, ya empieza a tener aquello que denominamos “SOLERA”.

Ha sido un Club caracterizado por dos constantes: la estabilidad y el crecimiento progresivo, lento y seguro.

Desde que empezó con aquella directiva presidida por Don Vicente Diago y aquellos ciento veinticinco socios fundadores, no ha experimentado demasiados cambios en los equipos que lo han conducido. Se ha ido renovando de generación en generación.
Bien es cierto que en el tiempo se han ido integrando nuevas familias que han dinamizado momentos breves de estancamiento que, lógicamente sufren todas las entidades. Por suerte, nuestro Club ha sufrido pocos y breves y hoy tenemos una masa social que gira alrededor de las 700 familias.

La estabilidad y la progresión nos ha llevado a poder ser un referente a nivel provincial desde los primeros años; pero, además, nos ha facilitado ser un referente a nivel de la comunidad desde los últimos años de la década de los setenta. Este periodo nos permitió subir un nivel y ser referente nacional con la organización de torneos de esta categoría. Siempre ligados al nombre de la Caixa Rural El Valle “San Isidro” y con la colaboración del ayuntamiento de nuestro pueblo y la diputación provincial, añadida la confianza de la Federación de Tenis de la comunidad Valenciana, hemos crecido hasta la organización de campeonatos internacionales WTA.

Pero hay que recordar que nuestro Club no sería nada sin la escuela, el alma del mismo. La que hace subir a los futuros tenistas y, con ellos, sus familias, que dan vida a las instalaciones, desde la piscina al squash, de los frontones al pádel, del parque infantil a la cafetería,…

Sin la escuela, el Club no tiene vida y esta ha ido creciendo de forma constante y progresiva, aunque también ha sufrido momentos duros. Pero mirando qué ha hecho y que nos ha dado, sólo podemos ser positivos: hemos tenido campeones provinciales, de la comunidad, de España y de Europa a diferentes categorías y, ahora mismo,” nos cae la baba” cuando sentimos que Sara o Andrés han ganado tal campeonato o han pasado a ser protagonistas de la convocatoria de un equipo nacional o de cualquier evento con un futuro esperanzador.